El Marco de Codelco. La monta–a pari— una laucha.
Marco Enr’quez-Ominami gan—
fama con algunas ideas audaces, como la declararse partidario del aborto. En un
pa’s donde por hipocres’a la mayor parte de los pol’ticos se opone incluso al
aborto terapŽutico, esta audacia de Marco le abri— las puertas de aquella
juventud que ya no cree en los pol’ticos. Pero no es factible pretender
gobernar un pa’s solo con ideas audaces como la de legalizar el aborto, sino
que es necesario tener planteamientos concretos en el ‡mbito de la econom’a y
lo social, sobretodo cuando nos encontramos de lleno en una crisis econ—mica
que est‡ generando miles de desempleados, y que millones de chilenos se
encuentran en la incertidumbre.
Ante las cr’ticas por su falta de
pronunciamiento en estos temas, Marco viene de darnos a conocer el dec‡logo de
sus medidas en el ‡mbito econ—mico, medidas que se han convertido en una enorme
sorpresa para todo el mundo, y seguramente para todos aquellos j—venes que
ve’an en Žl a un pol’tico joven que irrumpir’a con ideas novedosas y hasta
ŇrevolucionariasÓ , que terminar’a con el discurso oficial que ha dominado la
escena pol’tica durante los śltimos 20 a–os. Pero la monta–a pari— una laucha,
expresi—n francesa que Marco conoce bien, y que refleja la decepci—n ante las
enormes expectativas creadas, porque sus medidas no hacen m‡s que repetir las
mismas rancias recetas liberales, que pens‡bamos que el combat’a.
Personalmente, como defensor del cobre,
esperaba que Marco a lo menos igualara el programa de Jorge Arrate, y tambiŽn
se manifestara por la Renacionalizaci—n del Cobre, pero en lugar de ello, Marco
quiere privatizar un 5% de Codelco y el 10% de las otras empresas que aśn posee
el Estado, y con ello espera recolectar 2 mil millones de d—lares.
Queremos especialmente analizar esta cifra de 2 mil millones de d—lares de esta
privatizaci—n parcial.
ŔCuanto vale el 5% de Codelco?. Saquemos la
cuenta. A dos d—lares la libra, los 200 millones de reservas de cobre de
Codelco valdr’an la m—dica suma de 1 bill—n de d—lares, y teniendo en cuenta el
costo de su explotaci—n quedar’a una utilidad l’quida de alrededor de 500 mil
millones de d—lares, nada m‡s que por sus reservas de cobre, sin tomar en
cuenta sus reservas de oro, plata, molibdeno y otros metales preciosos, y sin
considerar que el cobre vuelva a subir a 3 o 4 d—lares la libra. Si de ello
dejamos una colosal utilidad de 200 mil millones de d—lares, a quien compre
Codelco, la venta del 100 % de Codelco no podr’a ser inferior a los 300 mil
millones de d—lares, por lo que el 5 % deber’a venderse en unos 15 mil millones
de d—lares, pero Marco Enr’quez quiere venderlo por solo 2 mil millones de
d—lares, incluyendo Enap, Enami, Televisi—n Nacional, etc. Las transnacionales
deben estar afilando sus dientes ante tan suculento fest’n, al estilo de aquel
que se observ— cuando la dictadura de Pinochet privatiz—-regal— Endesa,
Chilectra, la CTC, la CAP, Soquimich, etc.
Quiero creer que Marco ha sido enga–ado y
realmente no conoce el valor de Codelco, ni tampoco tiene claro cual ser’a el
objetivo de privatizar una parte de estas empresas del Estado, pero lo que si
queda claro es que esto es un suculento negocio para las transnacionales que
desde hace dŽcadas persiguen la privatizaci—n de Codelco, de Enami y de Enap.
Quiz‡s Marco es un ingenuo, pero otras
medidas de su programa me hacen pensar que no lo es, porque no debemos olvidar
que fuera de ser diputado es un empresario del cine y la televisi—n, y que sabe
muy bien sacar cuentas y crear ficciones. Eso queda en evidencia en otra parte
de su programa econ—mico, cuando propone aumentar el impuesto de las empresas
de 17 a 30%, lo que aparece como una medida revolucionaria, que incrementar’a
los ingresos del Fisco, pero en los hechos no es m‡s que una ficci—n ya que
este es un impuesto virtual de ef’mera existencia y que desaparece en forma de
CREDITO
del impuesto a la renta de las personas, que el mismo Marco propone bajar de 40
a 30%, por lo cual el 30% de crŽdito del impuesto de las empresas ser’a
absorbido totalmente por el 30% del impuesto a la renta de las personas, por lo
que el Fisco quedar’a percibiendo 0% (cero por ciento) de impuesto por las
utilidades de las empresas.
Este mecanismo puede parecer dif’cil de
comprender al simple lector de estas l’neas, pero los buenos contadores y los
empresarios lo conocen muy bien. En su calidad de empresario, Marco ha recibido
dicho crŽdito en decenas de declaraciones a la renta y no podr’a alegar
ignorancia. En los hechos, con la rebaja del impuesto a la renta de 40 a 30%,
Marquito est‡ legislando a favor de los m‡s grandes empresarios de Chile, y en
particular de Sebasti‡n Pi–era, y en consecuencia una medida como no podr’a
aparecer en el programa econ—mico de Pi–era, porque ser’a muy evidente que legislar’a
en su propio favor. Pero Marco no tiene empacho en legislar en favor de Pi–era
y de las m‡s grandes fortunas de Chile. Y como esta rebaja de impuestos hay que
compensarla de alguna manera, Marco no encuentra nada mejor que aumentar el
impuesto al vino y al tabaco que consume el pueblo.
Puede que no sea cierto lo se dice en la
Concertaci—n, respecto que la candidatura presidencial de Marco es para
favorecer a Pi–era, pero en todo caso con su rebaja de impuesto a la renta lo
est‡ favoreciendo directamente.
Juli‡n Alcayaga O.
Economista
www.defensadelcobre.cl